Nuevas formas de leer: el laberinto de Asterión en clave musical

En el marco del ciclo Lecturas interdisciplinarias en la biblioteca, la literatura y el lenguaje sonoro se unieron para reinterpretar uno de los cuentos más icónicos de Jorge Luis Borges.

«Pero de tantos juegos el que prefiero es el de otro Asterión. Finjo que viene a visitarme y que yo le muestro la casa”.  Así como el alter ego del protagonista, la música fue invitada a recorrer el laberinto infinito de “La casa de Asterión”, al ritmo de las palabras de Jorge Luis Borges.

Fusionando literatura, música y práctica pedagógica, el taller «El hilo y la trama en la fábula del Minotauro» propuso un nuevo abordaje que combina lenguajes artísticos para ingresar en el espacio del aula.

Bajo esa premisa, la biblioteca de la UdelaCiudad funcionó como un escenario de experimentación que puso de relieve el valor de las prácticas creativas como recursos de formación y enseñanza.

La mirada literaria estuvo a cargo del profesor Sebastián Noejovich, coordinador del Profesorado Universitario de Educación Primaria de la UdelaCiudad y profesor del Taller de Arte y Comunicación de la carrera. Por su parte, el puente hacia el lenguaje musical llegó de la mano de invitada especial María Julia Migliarini, licenciada en Artes mención piano por la Universidad Nacional de las Artes (UNA), profesora de la asignatura Rítmica en UNA Artes Dramáticas y docente en el Taller de Artes del Colegio Pestalozzi.

El taller, que nace de una articulación estratégica entre la asignatura «Aprendizaje y desarrollo» del Profesorado para Profesionales y la Biblioteca de la universidad, contó con la participación de Sandra Harris, bibliotecaria de la universidad y de Florencia Lombardi, coordinadora del profesorado.

La propuesta inició con una lectura compartida por parte del profesor Noejovich y una invitación al análisis del cuento. Punto seguido, María Julia Migliarini abrió las puertas a la música, a través de la composición “Margarita en la rueca”, de Franz Schubert. Luego, teniendo en cuenta categorías del análisis literario, la dinámica del taller planteó la búsqueda de resonancias de esos mismos ejes en el lenguaje musical.

De esa manera, fue posible identificar el entrecruzamiento de voces tanto en el cuento como en la composición musical, como así también el ritmo de la narración, los puntos y contrapuntos del lenguaje musical. Todos ellos, elementos de una urdimbre interpretativa que articuló la soledad de Asterión y lo inexorable de su trágico destino con la cadencia cíclica de la rueca y la carga emotiva de los planos sonoros.  

“Tuve el gusto de compartir una clase interdisciplinaria entre música y literatura donde presentamos la lectura y el gusto por ciertos elementos del lenguaje musical asociados al lenguaje hablado. Fue interesante poder aportar herramientas para que puedan llevar al aula los futuros docentes. Realmente tuvimos un público maravilloso, con una gran sensibilidad musical. Fue un placar haber estado en la universidad”, expresó la invitada especial.

Impulsado por la UdelaCiudad, este nuevo taller evidenció nuevamente el poder de la sinergia lingüística y logró su objetivo exitosamente: apelar a la sensibilidad y la reflexión con los estudiantes para ofrecer recursos pedagógicos que alcancen las aulas. La apropiación significativa, la escucha atenta, la coordinación y el movimiento en la generación de sonidos, la observación y la puesta en relación de diferentes textualidades, son algunos de los múltiples aportes que permite la articulación de lenguajes y su implementación práctica.

“El taller brindó pautas muy interesantes para combinar diferentes lenguajes. Es muy útil abrir la mirada porque uno a veces se centra en una única disciplina”, destacó con entusiasmo una estudiante del Profesorado universitario para profesionales.

Así fue llegando a su fin un encuentro en el que notas y frases armonizaron para potenciar la narración… porque la música permite dar cuerpo a una trama que las palabras, a veces, no alcanzan a tocar; y viceversa.