El lunes 20 de abril se realizó en la Universidad de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires el encuentro “La alfabetización como prioridad, aprendizajes de la reforma y desafíos locales”, que reunió a referentes nacionales e internacionales para analizar políticas, resultados y desafíos en la enseñanza de la lectura.
La actividad fue coorganizada por la Universidad, el Banco Interamericano de Desarrollo, el Banco Mundial y la Fundación Instituto Natura, con el apoyo de GDFE y Fundación Varkey. Contó con la participación de Nick Gibb, exministro de Escuelas del Reino Unido; Oscar Ghillione, subsecretario de Planeamiento e Innovación Educativa del Ministerio de Educación de CABA; y Víctor Volman, director ejecutivo de Argentinos por la Educación. Por su parte, Patricio Zunini, director de Letras del Fondo Nacional de las Artes, llevó adelante la moderación del encuentro.
La apertura estuvo a cargo de Gabriela Azar, rectora organizadora de la Universidad, y de Tamara Vinacur, especialista senior de Educación del BID, organismo que impulsa este tipo de espacios de intercambio técnico en la región.
El contexto es preocupante: según datos del estudio ERCE 2023, el 40% de los estudiantes de tercer grado no alcanza los niveles mínimos esperados de lectura. Las pruebas Aprender 2024 confirman la tendencia: 3 de cada 10 estudiantes presentan desempeños rezagados y menos de la mitad alcanza el nivel esperado.
“Este panel recoge un tema que es muy importante dentro de la política educativa en la Argentina, como es la alfabetización, y nos parecía muy importante poder generar este espacio para conocer experiencias internacionales que puedan servir como un reflejo para nutrir experiencias propias”, expresó Gabriela Azar.
“Estamos ante un momento histórico, una oportunidad en la que distintos actores, desde las jurisdicciones hasta organizaciones y organismos internacionales, estamos acompañando y empujando en una misma dirección. Escuchar experiencias de otros sistemas educativos, como la del Reino Unido, nos permite ver qué es posible en nuestro contexto y cómo profundizar este camino para mejorar los aprendizajes”, sostuvo Tamara Vinacur.
La experiencia británica fue uno de los ejes centrales del debate. Gibb, arquitecto de una reforma que transformó los resultados de lectura en Inglaterra a lo largo de más de una década, fue directo: “No hay razón por la cual un niño no pueda aprender a leer. Solo necesita ser enseñado, y la forma más efectiva es enseñar los sonidos del lenguaje y cómo combinarlos en palabras”. Y agregó: “Cada niño es capaz de aprender a leer y es responsabilidad de cada docente a lo largo de toda la escolaridad ayudar a mejorar esa capacidad. Leer no es algo natural, tiene que ser enseñado, y todos los docentes, no solo los de lengua, tienen un rol en ese proceso”.
Desde la perspectiva local, el debate giró en torno a la corresponsabilidad y la sostenibilidad de las políticas. Oscar Ghillione sostuvo: “Todos tenemos que hacer nuestra parte. La sociedad civil, el sector público, las familias. A veces estamos más preocupados por decirle al otro lo que tiene que hacer que por hacer lo que nos corresponde. Esto requiere una mirada compartida, con acuerdos, foco y trabajo conjunto para mejorar los resultados”.
“Lo que no se mide no se mejora, y por eso decimos que tenemos que confiar en las políticas basadas en evidencia. Lo que nos tiene que importar son los resultados, no podemos tener de nuevo una medición que nos diga que 1 de cada 2 chicos no entiende lo que lee”, señaló Víctor Volman.
A partir de la experiencia del Reino Unido, el intercambio permitió analizar el impacto de políticas sostenidas en el tiempo, con foco en la enseñanza sistemática de la lectura y en la evaluación temprana de aprendizajes. Estos resultados se pusieron en relación con los desafíos de implementación en Argentina, en un contexto marcado por la necesidad de mejorar los niveles de lectura y reducir brechas.
“Tenemos que reivindicar el sentido más profundo de la política pública educativa, que es la institucionalización de las prácticas teniendo en cuenta los contextos. Es importante generar dinámicas que permitan modificar lo que merece ser enseñado, en un escenario donde no hay acuerdos de contenidos a nivel federal. Al mismo tiempo, hay muchas experiencias de docentes que hacen grandes esfuerzos para que todos los chicos aprendan y que a menudo la política pública no logra mapear. El desafío es poder identificar esas evidencias y tomarlas como referencia, porque muchas veces se cambian normativas o diseños sin que se modifique la práctica en el aula”, concluyó Azar.
El espacio promovió un diálogo técnico orientado a compartir aprendizajes, identificar condiciones para la mejora y fortalecer la toma de decisiones en política educativa desde una perspectiva comparada.
Teniente General Juan Domingo Perón 802